«Nuestra SieMatic ya ha aguantado mucho. 
Incluso una mudanza.»

Cuando en el año 2002 los Blied decidieron comprarse una cocina nueva, optaron por una SieMatic con superficie laminada blanca y tiradores de barra. Dos años después pudieron mudarse a una casa. «No me voy sin mi SieMatic», se dijo Viola Blied de Düsseldorf. Con un buen proyecto, creatividad y un par de complementos, su vieja y buena SieMatic se convirtió en la nueva y perfecta SieMatic. «Estoy convencida de que, sobre todo para la gente joven, lo más razonable es decidirse por una cocina de marca. Así se parte de una base sólida y con el paso del tiempo se la puede modificar y revalorar según el gusto y el presupuesto.»